martes, 18 de marzo de 2008

Pesadilla en Elm Street II: La Venganza de Freddy

Título Original: A Nightmare On Elm Street Part II: Freddy’s Revenge
Año: 1985
Director: Jack Sholer
Revisada el: 13 de marzo de 2008




3 Leatherman de 10


Sinopsis:

Una familia se muda al 1428 de Elm Street, la antigua casa de Nancy. Pronto el hijo mayor empezará a tener sueños extraños.


Comentarios:

Esta película se la podían haber saltado perfectamente y el mundo hubiera seguido girando tan tranquilo. En esta entrega el terror brilla por su ausencia, en su lugar tenemos un thriller de tercera regional con algo de Fred Krueger de vez en cuando. Bueno, vamos al tajo.

Después del logo antiguo de la New Line (no sé por qué no dejaron este, con lo que mola) y durante los créditos, vemos cómo un autobús escolar hace la ruta diaria para dejar a los alumnos en sus casas hasta que sólo quedan dos chicas y Jesse Walsh (Mark Patton). El autobús acelera entonces pasándose todas las paradas para acabar adentrándose en un desierto. La luz va decayendo, caen rayos, el paisaje cambia y el autobús se queda bailando sobre un pilar de rocas. Aparece Fred Krueger, que era (por supuesto) el conductor y entonces Jesse despierta.

La familia de Jesse da asco. Están la madre, Cheryl (Hope Lange), el padre (Clu Gulager – qué nombre más divertido, ahora no puedo parar de repetirlo ¡clugulager, clugulager, clugulager! Es como el ruido de las palomas) y la hermana pequeña, Angela (Christie Clark). Esta gente ha puesto papel pintado amarillo pollito floreado por casi toda la casa (las paredes que no son amarillas son azul añil) y se visten con absolutamente toda la paleta de colores pastel-ñoño del Pantone. Jesse baja a la cocina a que le den su desayuno, entonces el acartonado padre (¡clugulagerclugulager!) le dice no sé qué sobre la calefacción. Luego aparece una amiga de Jesse llamada Lisa (Kim Myers) que pasa a buscarle para ir a clase.

Esa noche, Jesse baja a la cocina porque no puede dormir y allí se encuentra con Freddy, que le dice: “te necesito, Jesse, tienes que ayudarme a hacer un trabajo especial en esta casa”. Dicho trabajo especial consiste en ventilarse a todo el que pueda utilizando a Jesse como medio para entrar en la realidad, si le hubiera dicho “Jesse, dame tu cuerpo” hubiera dado lugar a malentendidos. No quisiera tener que ver a Fred Krueger huyendo de un adolescente cachondo alrededor de una cocina amarillo pollito.

Al día siguiente Jesse y Lisa encuentran el diario de Nancy, donde comenta algo sobre las pesadillas pero ninguno de los dos le da mucho crédito. Por la noche, Jesse se despierta por el calor y ve cómo los objetos de plástico de la habitación se derriten. Asustado (creo, porque este actor tiene la misma expresividad que el ganchito que me estoy comiendo ahora mismo), Jesse baja al sótano y encuentra el guante de las cuchillas escondido dentro de la caldera, que se enciende de repente. Acto seguido aparece Freddy y le dice “mata por mí”.

Más adelante tiene lugar una de las dos mejores escenas de esta película.

Capítulo I: El Periquito Firestarter.

La Familia Kitsch está reposando la cena en la salita cuando de repente oyen unos chillidos provenientes de la jaula de la pareja de periquitos. Al destaparla uno de los pájaros ha sido degollado por su compañero, que escapa y se pone a dar vueltas como loco por la habitación. Ahora la cámara está en vista subjetiva, el padre intenta derribar al periquito mientras la madre protege a la niña, que o se está descojonando, o no sabe poner cara de miedo. El ave se lanza en picado hacia el padre y le pega un bocado en la cara, luego se lanza a por la niña, el padre destroza medio salón a escobazos y de repente el periquito hace ¡puf!, entra en combustión espontánea y explota, dejando tras de sí una lluvia de plumas verdes y mucha vergüenza ajena por mi parte.


La otra es esta:


Capítulo II: Whip It!

Jesse no puede dormir por el calor, así que sale en pijama a dar una vuelta bajo la lluvia. Así, a lo tonto, acaba en un turbio bar de ambiente llamado Dom’s Place, donde se encuentra al entrenador, quien lo castiga a dar unas vueltas por la cancha de básquet del instituto por intentar beber siendo menor (al menos eso fue lo que entendí, es posible que lo hiciera sólo para apreciar sus turgentes glúteos). Al acabar, Jesse va a darse una ducha. Mientras, el entrenador es atacado por el material deportivo, unas combas se enredan en sus muñecas y le arrastran hacia las duchas. Allí, lo sujetan de cara a la pared con los brazos y piernas extendidos, luego algo invisible lo desnuda y le azota el trasero con una toalla. Podéis verlo aquí. Jesse se convierte en Freddy y asesina al entrenador, al menos muere contento.


Esta segunda parte apenas guarda relación con el resto de películas, Fred Krueger no es más que un molesto poltergeist y los sueños casi no tienen importancia porque al fin y al cabo Freddy mata a través de Jesse. Los actores están hechos de cartón y la música…. Bueno, es como si la música la hubiera puesto yo en un día especialmente tonto. Todos tenemos días de esos.

Conclusión:

Esta película es totalmente obviable, no aporta nada a la historia porque parece tener un argumento paralelo de escaso interés. Sólo para completistas, como el que escribe.




Lástima que la película no le haga justicia al póster.





Close your eyes, give me your haaand daaarliiing...

lunes, 17 de marzo de 2008

Pesadilla en Elm Street

Título Original: A Nightmare On Elm Street
Año: 1984
Revisada el: 15 de marzo de 2008



8 Leatherman de 10

Sinopsis:

Unos adolescentes son perseguidos en sueños por el espíritu de un psicópata. Lo que les ocurre durante estos episodios tiene su correspondencia en la realidad.

Comentarios:

Esta es la típica película que siempre que he intentado verla ha pasado algo que me lo ha impedido. Cuando la han dado por televisión ha sido en unos horarios ridículos y cuando la he ido a alquilar nunca ha estado disponible, por no hablar de las tiendas, que no solían tenerla. Sin embargo ahora por fin la he visto entera (cuatro veces ya) gracias a que recientemente me han regalado el pack con las siete películas de esta franquicia. Preparaos porque tendréis Freddy para rato.

Después de ver el logo antiguo de la New Line Cinema, los créditos en un brillante color rojo que me fascina y unas imágenes de alguien fabricando un guante con cuatro cuchillas, aparece una chica vagando en camisón por un sucio y húmedo pasillo. La adolescente se encuentra de repente en una sala de calderas y, mientras se pregunta qué puede ser todo aquello, una voz característica, como la de alguien que hablara a través de un tubo de pvc, la llama por su nombre. Tina (Amanda Wyss), se gira y se encuentra con un tipo requemado y calvo que viste un sombrero raído, un jersey a rayas y un guante con cuchillas saliendo de cuatro de los dedos, luego sale pitando. El hombre la alcanza, pretende destriparla pero Tina esquiva el zarpazo, así que sólo se le raja el pijama. Acto seguido vemos como Tina se despierta sobresaltada en su cama con la parte frontal del pijama desgarrada. Su madre la oye gritar, entra en la habitación y le dice algo francamente estúpido: “deja de tener pesadillas o córtate las uñas”.

A la mañana siguiente vemos a Tina con su mejor amiga, Nancy (Heather Langenkamp), el novio de ésta, Glen (introducing Johnny Depp), a los que se les une el gilipollas de Rod (Nick Corri), un maltratador en potencia que seduce a Tina con palabras tan dulces como: “sin ofender o te parto la boca”. Esa misma noche Nancy y Glen se quedan a dormir en casa de Tina para hacerle compañía. Nancy le confiesa a Tina que la noche anterior había soñado con un tipo que vestía un jersey verde y rojo pero Glen les dice que es imposible que se trate del mismo tipo. Rod, el gentleman, aparece algo después pegándoles un susto de muerte a los tres, intenta llevarse a Tina a la cama pero ella regresa y dice “no me dejéis sola con este chiflado”, Rod le tapa la boca y se la lleva. Más tarde y después de echar un polvo, a Rod se le escapa que también ha tenido pesadillas. Al cabo de un rato, Tina oye cómo pequeñas piedras impactan contra su ventana, así que se levanta a mirar quién es. Alguien la llama y ella, como una tonta, baja al patio. Nancy, por su parte, está intentando dormir cuando la pared de la cabecera de la cama empieza a abombarse dejando ver la forma de la cabeza y manos de un hombre que se cierne sobre ella, se gira extrañada pero no ve nada y la pared sigue tan dura como siempre. Volviendo a Tina, la muy inconsciente sale a la calle en busca de la persona que la llama para acabar encontrándose con el individuo que la persigue en sus pesadillas, la chica sale corriendo pero cuando llega a la puerta de su casa el tipo de antes la pilla. Ahora la acción transcurre en la habitación, donde Rod presencia atónito cómo un ente invisible desgarra el pecho de Tina, le da vueltas en el aire, la estrella contra la pared, la revuelca por el techo hasta dejarla caer otra vez sobe la cama en un charco de su propia sangre. Mi escena favorita de toda la serie. En este momento entran Nancy y Glen, que ven con horror el cadáver.

Nancy decide volver al colegio al mismo día siguiente para mantenerse ocupada. Por el camino se encuentra con Rod, quien le asegura que no ha tenido nada que ver con la muerte de Tina, pero el padre de Nancy (John Saxon), que es teniente de policía, aparece de pronto con una patrulla y detienen a Rod. Nancy va a clase y durante una lectura de Shakespeare ve a Tina llamándola desde una bolsa para cadáveres. Se levanta, sale de clase (nadie se inmuta) y corre por el pasillo en busca de su amiga. Una estudiante con un jersey a rayas verde y rojo le pide el pase de pasillo, Nancy pasa de largo y la otra le dice: “eh, Nancy, no está bien correr así” mientras le enseña el guante de las cuchillas, entonces llega a unas calderas donde el tío desfigurado le quiere dar un tiento pero Nancy pega el antebrazo a una tubería ardiendo y se despierta en medio de la clase gritando como una loca.

Me he dado cuenta de que esta película y sus secuelas tienen en común, aparte de lo obvio, que los padres de los aspirantes a cadáver son muy irresponsables en lo que se refiere al bienestar de los higadillos de sus hijos. Vamos a ver, si una hija le dice a uno en un hospital: “mamá, me he traído de mi sueño este sombrero que pone Fred Krueger, se lo quité justo antes de que el tío que lo llevaba me dejara hecha unos zorros”, uno no contestaría: “tranquila, hija, vuélvete a dormir y ya verás como te sentirás mejor”. ¿Es que no nota que pasa algo raro con el hombre al que ella y sus amigos del vecindario quemaron vivo? Siempre me ha dado mucha rabia esa actitud tan estúpidamente escéptica tan típica de las películas de terror. Por ejemplo, si alquien te dice lleno de pavor que corras por tu vida, lo último que se tiene que hacer es quedarse en el sitio y contestarle que no diga tonterías. Luego vienen las lamentaciones y los ya-te-lo-dije.

Otra cosa que me ha llamado la atención es que por aquella época no se doblaban los gritos, de modo que se puede oír cosas como “noouu” o “heeelp meee, Roood!!”. Pesadilla en Elm Street tampoco se libra de la fiebre “manitas” que asoló los ochenta; Nancy también se monta sus trampas de comando con pólvora, cables y una maza al estilo del Equipo A, McGuyver y tantos otros.

A diferencia de las secuelas, en esta película no hay ninguna cancioncilla pop de dudoso atractivo, sólo se escucha una inquietante melodía que lamentablemente no se vuelve a escuchar en el resto de películas.

Lo que me gusta de esta serie de películas es, sobretodo, su connotación onírica. Los personajes no parecen quedarse dormidos pero sabemos que lo están cuando empiezan a pasar cosas extrañas. Creo que esta película es la mejor de las siete porque el humor negro es muy escaso y desde luego no eclipsa el ambiente terrorífico, como ocurre en alguna secuela. También lo es porque juega la carta de la orginalidad y porque las muertes no son ridículas, como en otros casos.

Conclusión:

La mejor de toda la franquicia. Pesadilla en Elm Street es una película que todo aficionado al cine de terror tiene que haber visto al menos una vez en la vida. A partir de la tercera secuela la cosa se convierte en un cachondeo de cerveza y cheetos pero, por favor, tomaos esta en serio. Vale la pena.



Ya no se hacen pósters así de chulos.





"¿Mami que será lo que quiere Freeedyyy?"






"Estoy harta de que me apuñalen por la espalda."

Resident Evil: Extinción

Título Original: Resident Evil: Extinction
Año: 2007
Revisada el: 2 de noviembre de 2007



4 Leatherman de 10

Sinopsis:
El mundo ha sido devastado por el Virus T y un grupo de supervivientes, Alice entre ellos, intenta llegar hasta una zona despoblada de Alaska para ponerse a salvo. Mientras tanto, Umbrella Corp. sigue planeando maldades.

Comentarios:
Resident Evil 3 (no es la cuarta, me da igual lo que digan los de Sci Fi) empieza exactamente igual que empezaba la primera; con la Jovovich desmayada en la ducha y tal. Luego resulta que no es la Milla sinó uno de los muchos clones de Alice que utilizan los de Paraguas, S.A. para probar una cura para el virus, ¿o era un virus más potente? Bueno, el caso es que a partir de aquí os lo voy a poner fácil porque para saber qué más ocurre en este películo sólo tendréis que hacer una cosita de nada. Coged las mejores escenas de las películas siguientes, metedlas en una coctelera con un chorrito de caradura, un puñado de nombres de personajes de la serie de videojuegos y un buen golpe de ganas de hacer pasta, agitar bien y voilà:

Resident Evil1...



"¿Pero qué...? ¿En serio vamos a reutilizar el decorado viejo? Paul, cari, que todo el mundo se va a dar cuenta."


...Las Colinas Tienen Ojos, Los Pájaros, Mis Dobles Mi Mujer y Yo, Matrix, Amanecer de los Muertos (Remake) y El Día de los Muertos. El director (Russell Mulcahy) y el guionista (Paul W.S. Anderson) debieron pensar “si les funcionó a Hitchcock y Romero, ¿quién soy yo para cambiarlo?".

En RE III meten unos nombres y caracteres de la saga original; Claire Redfield, Carlos Olivera, Albert Wesker, Tyrant, los cuervos y los dóbermans, según el principio “porque aparecen en el videojuego y a la muchachada le gusta y porque me sale de los huevos” Inexplicablemente, la chica que podría haber hecho de Rebecca Chambers hace el papel de una tal Burguer (K-Mart), sin embargo la que hace de enfermera se parece a la pelirrojilla menuda como un huevo a una castaña. Los zombies de esta entrega me dan como penita. Los que rondan por el desierto no están nada mal, pero los que son adiestrados por Umbrella…. Pobres. A estos los convierten en unos machacas con mono de trabajo de la colección Michael Myers de Louis Vuitton.



Alice luchando contra la carencia de estilo.




Una mención aparte merece el Tyrant (Iain Glen, Darkness), un aborto de jefe final que se va enseñando por ahí unos tentáculos de diseño salchichero sin ningún tipo de vergüenza. Me parece que con el Word les hubiera salido mejor.


Como no he encontrado ninguna imagen decente del Tyrant pongo esta, que me ha hecho gracia:




Conclusión:
Pues qué queréis que os diga… La palabra que define a esta película es “refrito”. Resident Evil 3 es una oda al copy/paste que le deja a uno más frío que un muerto.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Guardianes del Día

Título Original: Dnevnoi Dozor / Day Watch
Año: 2007
Revisada el 21 de septiembre de 2007




2 Leatherman de 10

Sinopsis:

Antón Gorodetsky, un vigilante de la oscuridad, intenta que los vigilantes de la luz no descubran que su hijo es un malvado muy poderoso para no poner en peligro la tregua existente entre ambas fuerzas. Basada en unas novelas que no pienso leerme.

Comentarios:

Lo que experimenté al ver “Guardianes del Día” fue como si me hubiera tomado un puñado de aspirinas seguidas por un buen trago de Varón Dandy. No recuerdo haber tenido nunca un malestar interior tan corrosivo con ninguna película, bueno, excepto quizá por La Casa de los 1000 Cadáveres. Suerte que tras unos minutos de película decidí que la mejor manera de pasar las dos horas y cuarto que dura esta mierda era tomándomelo con humor.

Recuerdo que cuando cometí el error de ver “Guardianes de la Noche” me dije que nunca más volvería a ver nada relacionado con esta apestosa miniserie, pero anoche, oh, destino cruel, me comí mis palabras tras acceder a la invitación de un amigo que no voy a mencionar aquí por respeto (sólo diré que su nombre empieza por “Re” y acaba en “póker”), así que de repente me vi en una butaca observando con mucha vergüenza los créditos de una película que me prometí no ver.

“Guardianes del Día” empieza con un estúpido flashback de “Los ídem de la Noche” donde podemos ver imágenes sueltas con una narración de fondo que explica la lucha entre los seres de la luz y los de la oscuridad, mientras tanto el concepto “topicazo” toma una nueva dimensión. En este momento aparece el prota, Antón (Konstantin Khabensky), un tío que se convierte en el héroe de la película tras a haber intentado lanzarle una maldición a su ex mujer para que abortara. Al muy majete le vemos con su compañera de misión, Svetlana (Mariya Poroshina), en busca de un individuo que absorbe la fuerza vital de sus víctimas con pajita, personajes que son conocidos como “mosquitos”. Cuando le encuentran resulta que es el hijo no deseado del gilipollas de Antón. El hijo escapa y se va con el jefe de los malos, Zavulon (Víctor Verzhbitsky), al que llama “tío”. No recuerdo bien si es antes o después de esto pero nos enchufan otro flashback donde nos muestran a un tal Tamerlane, versión de economato de Gengis Khan, en busca de un talismán que no es otra cosa que la Tiza del Destino, un roñoso trozo de yeso custodiado por un chino gordo disfrazado de burbuja Freixenet y que tiene la propiedad de modificar el curso de la historia. Si en vez de una tiza hubieran sido unas bambas Paredes habría dado lo mismo, la cuestión era tener una excusa para sacar otra película. Iba a decir “excusa para pegarse de palos” ¡pero es que en esta basura casi no hay golpes! Los personajes sólo se persiguen, se miran raro y se amenazan, todo en medio de ridículas coreografías.

Más tarde, alguien asesina a un ser de la oscuridad, culpan al imbécil de Antón y para que no lo encuentren, el jefe de los buenos tiene la original idea de intercambiar el cuerpo de Antón con el de Olga, una mujerzuela que se transforma (sólo una vez y en la otra película) en pajarraco, lo que da lugar a una serie de situaciones humorísticas dignas de Este cuerpo no es el mío. Después le adjudican otro asesinato a Antón, con lo que tiene que huir mientras sus compinches le salvan el trasero, ya que él solito no sabe ni pelar un plátano.

A partir de aquí sólo recuerdo escenas sueltas, a cada cual más infecta:

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Una tipa de los malos habla con Zavulon mientras un loro le picotea la manga de la chaqueta:

TIPA: - Quiero ir a Samarcanda.
ZAVULON (con la voz de Peter Griffin): -No, dejemos que vaya el loro.
TIPA: - ¿Cómo?
ZAVULON: Sí, tú irás en este coche (mientras le da un Micro Machine).

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Antón descubre que la Tiza del Destino está en el bar del chino gordo/burbuja Freixenet y se presenta allí. Se supone que es un arma que, de caer en malas manos, acabaría con la existencia del Planeta:

ANTÓN: -Vengo a por la Tiza.
CHINO: - Toma (así, tan fresco)
ANTÓN: -¿Dónde escribes con ella?
CHINO: -Aquí (y con una mano señala la pizarra del menú).

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Los buenos y los malos se plantan cara en un descampado:

JEFE BUENO: - La tregua es frágil. Si se derrama una sola gota de sangre de alguno de los dos bandos empezará la guerra.
ZAVULON: - Ya falta poco (esto lo dice mientras se descongestiona la nariz con un tubito de alcanfor “Inhalador de Vicks”)

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En fin, prosigamos. Los efectos especiales no están mal para una película como esta, de la música ni me acuerdo y el ritmo al menos no es lento. Los actores ya son otra cosa, el tal Antón tiene el carisma y el porte de un gusano intestinal, su hijo es un adolescente patético que se pasa la película entera pataleando y dando por saco para finalmente demostrar su formidable poder demoliendo edificios con una pelotita de goma, como la de aquellas palas de madera. La supuesta mesías del bien, Svetlana, no hace más que ir por ahí con cara de borracha antes de escurrir el bulto de la apoteosis final cogiendo un taxi y diciendo: “lléveme a cualquier sitio”. Muy bonito.


En general da la sensación de que los guionistas escribieron esta película en una discoteca la noche antes de la entrega. O esto o el guión lo garabateó el sobrinito del productor en la parte de atrás de su cuaderno de dibujo y su tío le hizo dos películas para regalárselas por su cumpleaños.

Conclusión:

Irritante película que emana cieno de principio a fin y cuyo guión no tiene sentido alguno. No la redime ni su capacidad de hacer reír al espectador de pura incredulidad.


Volad, volad pajarillos por vuestra cordura.




Ni el pelo engominado ni las gafas de Matrix consiguen ocultar su fea cara de gilipollas.




Mariya Poroshina en el momento de arrestada por llevar un abrigo de piel de teleñeco del mercado negro.






"¿Cómo que sólo nos van a pagar con un café con leche? En mi contrato ponía también un bocadillo de chopped"

domingo, 27 de mayo de 2007

La Cosa

Título Original: The Thing
Año: 1982
Revisada el 26 de mayo de 2007



10 Leatherman de 10

Sinopsis:

Unos estadounidenses se encuentran trabajando en una base científica en la Antártida cuando se ven las caras con un extraterrestre hostil y feo.

Comentarios:

Hacía mucho tiempo que no me divertía tanto con una película. La Cosa comparte el podio con Amanecer de los Muertos y Hellraiser en cuanto a mis películas de terror favoritas. A continuación os expongo los detalles.

La acción se desarrolla en la Antártida a principios del invierno de 1982. En el horizonte de un paisaje nevado aparece un helicóptero, a bordo del cual hay un hombre con binoculares que intenta matar a tiros a un perro. En otra escena vemos un cartel en el que se lee “ Instituto Científico de los Estados Unidos. Estación 4” y poco después aparece el personaje principal; Mc Ready (¡Kurt Russell!) bebiendo JB mientras juega al ajedrez con un ordenador llamado Chess Wizard. Mientras tanto, los del helicóptero siguen a lo suyo hasta que se acercan a la base, así que los norteamericanos salen a ver qué está pasando.

Al parecer, el helicóptero pertenece a una base noruega próxima a la que nos ocupa. El tío de los binoculares, después de muchos tiros de rifle fallidos, le tira unas granadas al perro, pero falla y el can va a refugiarse a la estación de los EE.UU. El helicóptero se posa y el de los binoculares se dispone a lanzarle otra granada al chucho pero accidentalmente, y de una manera un poco idiota, vuela el aparato con piloto incluído. El noruego apenas presta atención a la explosión y le dispara al perro pero sin querer hiere a un americano, entonces el capitán Garry (Donald Moffat) lo mata de un tiro en un ojo. Noruegos 0 – Perro 1

Tras el incidente todos se preguntan qué les ha podido pasar a los escandinavos para que enloquecieran de esa forma. Uno de ellos, el científico Blair (Wilford Brimley) comenta que puede ser un caso de “fiebre de cabina”. Se trata de la expresión norteamericana “cabin fever”, que en realidad significaría “fiebre de la cabaña” en referencia a la depresión e irritabilidad que se produce durante largos confinamientos durante el invierno. Total, que Mc Ready y el Dr. Copper (Richard Dysart) se van a la base noruega para ver si alguien necesita ayuda.

Al llegar allí, los hombres ven que la estación está desierta y que se ha incendiado parcialmente. Mc Ready y Copper se encuentran con el cadáver de un hombre al que le han rebanado la garganta y, más allá, Mc Ready se topa con una especie de sarcófago de hielo vacío. Cuando salen, ven sobre la nieve lo que podrían ser restos humanos calcinados. Mc Ready y Copper se los llevan para hacerles una autopsia.

Con lo que se encuentra Blair sobre la mesa de autopsias es como dos cuerpos humanos fundidos en una forma grotesca. A parte de este, ejem, ligero detalle, los cadáveres no presentan anomalías internas, así que se huelen algo raro pero no se alarman demasiado. Entre tanto, el encargado de comunicaciones, Windows (Thomas Waites) intenta contactar con alguien para avisar de lo que ha ocurrido pero nadie responde. En esto que el perro de antes empieza a pasearse por toda la base y a estorbar a la gente, hasta que Clark (Richard Masur), el encargado de los perros de trineo, lo encierra con los demás canes y apaga la luz.

Los perros enloquecen cuando el recién llegado empieza a emitir un fuerte siseo. Al chucho se le abre la cara como una estrella de mar que se despliega dejando ver un grueso tentáculo, luego el cuerpo se le deshace en una masa deforme de la que brotan decenas de flagelos, patas de centollo y un esfínter que le lanza un chorro de moco a un husky incauto. Clark acude a la jaula para ver a qué se debe tanto follón y se topa con lo que a partir de ahora llamaré la Cosa. Uno de los perros consigue abrir la valla a base de bocados azotado por el pánico y los supervivientes huyen en plan “maricón el último” haciendo que Clark se caiga de culo en el proceso. La Cosa tiene ahora un aire como de aborto de galgo y emite un chillido horrible entre animal y mecánico, suena como si fuera un microondas que pudiera hablar. Un gran trabajo el del equipo de edición de sonido, desde luego.

Mc Ready oye el barullo en la perrera, dispara la alarma de incendios y acude al lugar junto a los demás. Antes de que puedan ver a la Cosa, Clark les dice “ no sé qué coño hay ahí, es muy raro. Sea lo que sea está enfurecido”, entonces Mc Ready se acerca a la jaula y en cuanto ve a la Cosa enseguida manda a buscar el lanzallamas. No sin antes pegarle unos cuantos tiros. Childs (Keith David, el padrastro negro de Algo Pasa con Mary) regresa con el lanzallamas y le prende fuego al esperpento, que ahora cuelga del techo y les enseña un tentáculo con dos mandíbulas dentadas.

En una cinta de vídeo que Mc Ready y Copper encontraron en la estación de los noruegos, los hombres ven cómo vuelan una amplia zona con cargas térmicas. Entonces, tras una serie de evidencias concluyen que la criatura vino del espacio y se estrelló con su nave en la Antártida. Mientras, Blair descubre que las células alienígenas absorben las células del huésped a una velocidad alarmante, incluso su ordenador, con unos adorables gráficos de Spectrum, le indica que la probabilidad de infección del equipo es del 75% y que una zona poblada se infectaría por completo en 27 horas después del primer contacto. La paranoia y la desconfianza están servidas.

La Cosa, disfrazada de alguno de ellos los boicotea sin piedad para no ser descubierta y salir indemne. Además, Blair se vuelve loco y destroza el helicóptero, el quitanieves y la sala de comunicaciones.

De esta película me gusta todo y no me sobra nada, sólo me quejo del poco acierto que tuvieron los dobladores con la pronunciación de los nombres de los personajes. Pero eso no tiene nada que ver con el trabajo de John Carpenter y sus muchachos. Los actores están que se salen, lo hacen bien hasta los perros. Merece una mención especial el gran Kurt Russell, héroe de películas entrañables como Golpe en la Pequeña China o 1997: Rescate en Nueva York, de nuevo con Carpenter.

Los efectos especiales son espectaculares y atemporales, veinticinco años después la criatura sigue siendo tan genuina como el Alien de la tita Ripley. De hecho, hay una escena en la que Blair le quita una extremidad a la Cosa en la que no pude evitar imaginarme al científico chupando la pata y diciento “mmmm, rico, pero como mejor está es con limón”. Igualito igualito que un centollo.

También hay lugar para el humor en esta película, me hizo mucha gracia ver a la Cosa intentando escurrir el bulto de la escena de un crimen caminado como sin hacer ruido.

Una de las cosas que más me gustaron de esta película es que los personajes no se andan con tonterías del tipo “venga, esto tiene que ser un truco... será un pingüino mutante o algo”. Sólo Childs no se acaba de creer que sea alienígena, pero enseguida se convence. Me gusta que los personajes no pierdan el tiempo intentando creer lo que ven y se defiendan rápidamente de las amenazas.

Esta película está basada en la historia titulada “Who Goes There?” de John W. Campbell JR y se rodó en la Columbia Británica.

Conclusión:

Esta es una película de obligado visionado. Acción, buen gore, una dirección excelente y un aguerrido Kurt Russell hacen de la Cosa una delicia para los amantes del género.

viernes, 4 de mayo de 2007

Alaridos

Título Original: Cemetery Gates
Año: 2006
Revisada el 1 de mayo de 2007



2 Leatherman de 10

Sinopsis:

Unos ecologistas integristas, activistas y otras cosas que acaban en –istas liberan a un diablo de Tasmania mutante.

Comentarios:

Este es uno de los casos en los que casi me echo a llorar al darme cuenta del pedazo de mierda en el que me había dejado seis euros bien majos. Seis euros y un 2% de masa encefálica. Por cierto, me imagino al lumbrera que le puso el nombre:

-A ver, “Gritos”... No.. “Sarpullidos”... Casi pero no...”Aullidos”... Ésa ya existe y le da veinte patadas a nuestra película......¡Ya está! “Alaridos”.

En fin, ahora voy a sumergirme en el cieno de este películo.

Al principio, un par de memos irrumpen en un laboratorio genético con la intención de liberar (en la caja del dvd esta palabra la ponen entre comillas, sabrá Dios por qué) a un enorme animal encerrado en una caja de madera. Uno de ellos se acerca al hueco de la caja y una lengua claramente de plástico le lame la mano, mientras, el otro se dedica a pintar en la pared “science = murder”, que traducen patéticamente como “la ciencia mata”.

Después vemos al protagonista, Hunter (Peter Stickles), cargando su furgoneta con un equipo de filmación. En estas que sale su padre, Belmont (Reggie Bannister), un hombre con un inquietante parecido con Chiquito de la Calzada, y le pregunta que qué está haciendo. Bueno, pues Hunter le dice a su padre que ese día va a rodar una película para clase en el cementerio local, a lo que el padre le contesta:

-No, había algo más.
-Sí. Es mi cumpleaños.
-Ah, es verdad. ¿Cuántos cumples?
-Veintiuno (en cada huevo, supongo)

Luego se ve a Hunter en la furgoneta con sus amigos. Vaya panda de gilipollas, sólo se salva la novia, Kym (Nicole Du Port). También están los salidos de rigor; Tony (Ky Evans) y Enrique (John Thomas). No me olvido de mi favorita; August (Kristin Novak), una mina de frases lapidarias y una parodia de tía sexy. El guión exige que sea tan guarra que la tía se come las piruletas como si practicara una limpieza de sable, con golpecitos y todo. Hasta se la pone entre las tetas. Lo que yo os diga, un prodigio de la comedia moderna (nivel de ironía: 78).

Mientras, Belmont y la Dra. Kollar (Aime Wolf) se dan cuenta del robo de la criatura, que se llama “Preciosa”, y deciden salir en su búsqueda. Luego salen dos hippies consumiendo peyote para contactar con su animal tótem, uno de ellos (el mismísimo Greg Nicotero, uno de los mejores artesanos de efectos especiales) dice “mi utensilio espiritual me dice que tengo que ir a mear”.

A partir de aquí, Preciosa se dedica a comerse a todo el que pilla por delante, hippies, estudiantes, campesinos subnormales y doctores irresponsables. No voy a decir más del argumento para no estropear el homérico final al que se arriesgue a ver este películo y porque no me da la gana seguir recordando este disparate. Sólo quiero decir que hay una apestosa escena de dibujos animados por ahí en medio.

El director es un tal Roy Knyrim, un hombre que se encargó de los FX de películas como Slugs, Los Chicos del Maíz IV o Leyenda Urbana III.

Lo bueno que tiene Alaridos es la sangre, donde se dejaron creo que la mayoría del presupuesto. El resto se lo gastarían en calimocho. Para terminar, os dejo con el hit parade de las frases.

1)Tony a Hunter: “Mola, mola, mola, tu culo con mi cola”
2)Hunter y August: “Cuento una moraleja sobre el juicio final donde el hombre es su propio ejecutor”- “¡Ah! ¿Una peli de zombies?”
3)Campesino paleto: “Nadie sale herido si nadie vive para contarlo”
4)August: “Han ido a buscar fuego para hacer las salchichas. Me muero por comerme una bien caliente”.
5)Uno que no recuerdo quién es está meando y le interrumpen: “No le hagas eso a un hombre, podrías hacer que se invirtiese y me quedase ciego”.
6)August en el cementerio en un día nublado: “No sé lo que harás tú, pero yo he venido a broncearme” A continuación enseña las tetas.
7)August: “Los pedos huelen para que los sordos los disfruten”.
8)August: “Me encantan los tíos con tatuajes, así puedo leer mientras lo hacemos”.

Conclusión:

Cuando veáis este dvd en una tienda mirad para otro lado. La sangre está bien hecha pero el monstruo parece el cruce entre un gorila y un felpudo sucio, el guión diría que es improvisado y los actores tienen pinta de repetidores profesionales de segundo de Bachillerato. No vale la pena, pasad de esta película.

La Silla Eléctrica

Título Original: The Chair
Año: 1990
Revisada el 11 de abril de 2004



1 Leatherman

Sinopsis:

Un psicólogo reabre una prisión abandonada con la ayuda de una estudiante de psicología y el antiguo guarda para convertirla en un correccional, pero su proyecto se verá afectado por una maldad residente que no descansa.

Comentarios:

El otro día estaba echando un vistazo en la Fnac y me topé con esta peli y al ver la carátula me entró la risa tonta, esto y que sólo costaba 6 euros me hizo decantar por comprármela.... Aún no me he recuperado del shock, la película es tan mala que cuando terminó me sentí sucia y usada y me dieron ganas de darme una ducha.

La historia empieza con el traslado al correccional del típico grupo de presos que uno puede encontrar en cualquier peli carcelaria, esto es: el gordo, el maníaco, el sarasa, el guaperas y el mafioso. Al rato les vemos haciendo una terapia de liberación en una sala que parece una clase de p-4, este tratamiento consiste en aullar como desesperados mientras el psicólogo (un tal James Coco) les gritaba "¡liberaos! ¡liberaos! ¡Auu auuu!". Mientras tanto, el alcaide (Paul Benedict, el hombre de la dentadura postiza tres tallas más grande) alucina cuando una bombilla con un ojo le empieza a hablar.

Después llega un electricista a revisar las instalaciones y cuando abre la puerta de la sala donde está la silla eléctrica salen un montón de rayos, el tío se cae al suelo, se sale del plano y lo único que se ve es un casco humeante. O sea, ni sangre ni nada, desaparece y punto. A su vez, la estudiante de psicología (Trini Alvarado, la hermana tonta de Jennifer Connelly) les hace preguntas estúpidas a los presos para ver cómo están de locos. Al día siguiente, más o menos, llega un nuevo preso (el listillo) y en cuanto lo ve, a la estudiante se le pone mirada de vaca.

La película está plagada de frases gloriosas, como cuando el Alcaide le pilla una novela de Kafka a Listillo: "Franz Kafka, vaya nombre...¿qué es? ¿propaganda comunista?" O cuando el alcaide va a ver al psicólogo por lo de la bombilla del ojo "¿Es posible que esa persona de la que me hablas seas tú? ¡basta, doctor! ¿es que no podemos tener una conversación normal?" Otro de los muchos aspectos incoherentes de esta película es que el doctor no para de darles vasos y vasos de zumo de zanahoria a los internos ¿por qué? ¿es que la zanahoria cura la locura? ¿es que hay algún mensaje oculto en todo esto? la zanahoria estriñe, igual es que quería ahorrar papel de váter.

Después está el segurata, que putea a todo el mundo sin ningún motivo, sólo porque le gusta ser un borde. Da igual, tendrá una muerte bastante gilipollas. A los 42 min de película aún no había pasado nada interesante y yo ya estaba que me subía por las paredes, la bombilla seguía hablándole al alcaide, Bobita seguía flirteando con Listillo y el psicólogo seguía con su zumo de zanahoria. Más o menos en el minuto 50 empieza a haber algún que otro flashback de lo que ocurrió en el pasado, por lo visto los anteriores presos se sublevaron y mataron al alcaide en la silla eléctrica después de tres días de motín (y la policía sin intervenir, ya, claro) pero el alcaide de ahora no le ayudó y por eso le persigue en forma de bombilla cíclope (¿?). Eddie, el alcaide nuevo, va a ver la silla para asegurarse de que no está loco y entonces es cuando ve al err...¿fantasma? de su compañero (ver foto). Ah, el médico también lo ve. Después de una hora y cuarto, los internos se pegan un susto con la electricidad y se piensan que los están drogando, por lo que deciden sublevarse: cuando el médico los va a ver a las celdas, uno de ellos le clava un trozo de madera en la pierna para dejarlo fuera de juego y el tío no sólo no chilla, sinó que empieza a escupir sangre como si le hubieran perforado un pulmón y no se le ocurre otra cosa que morirse. Los insurrectos -menos Listillo y Sarasa- van a la planta baja, encierran a Bobita, cogen las llaves y se escapan para no aparecer más en lo que queda de película. Eddie es empujado por algo invisible hacia la silla, entonces el fantasma (casi en foto fija, que los efectos especiales son muy caros) lo sienta encima suyo y lo electrocuta, una vez muerto ¡el cadáver explota en mil pedacitos! Bueno, en todo caso quinientos, porque me dí cuenta de que los muy becerros habían puesto un espejo en medio del plató para que se viera todo como más espectacular. Una voz en off susurra: "volveré, volveré", pues casi que no hace falta, oye.

La película termina con un travelling por el suelo de la prisión nuevamente abandonada, vemos un periódico tirado cuya portada dice algo así como: "estudiante de psicología y ex-presidiario juntos después de la tragedia". ¿Qué clase de periódico nacional traería en portada una noticia tan banal como ésta? Después aparece una gente que quiere convertir la puñetera prisión en un geriátrico y finalmente se nos da a entender que el espíritu de Eddie ha tomado el relevo y ahora es él que está embrujando el lugar. ¡Bravo!

La música que acompaña toda la película es ridícula e irritante, por lo visto el director (Waldemar Korzeniowsky) no sabía entre otras cosas que una banda sonora a base de organillo no es lo más adecuado para ambientar una película de terror. Los efectos especiales son risibles, los diálogos son de juzgado de guardia y del ritmo mejor ni hablo; en una puta hora y cuarto de película no pasa absolutamente nada de interés. No hay gore ni suspense de ningún tipo. La dirección es digna de un estudiante de primer año de audiovisuales y en cuanto a los actores, he visto pepinillos en vinagre con más talento interpretativo.

Le he puesto 1 Leatherman porque es la puntuación mínima que puedo dar y porque esta basura no se merece otra cosa.

Conclusión:

Lo peor que he visto en mucho tiempo, tiene un ritmo desesperante y ningún gancho. Personalmente, no quiero tener que volver a ver esta película jamás. Manteneos bien alejados de esta mierda.

La Casa de los 1000 Cadáveres

Título Original: The House of the 1000 Corpses
Año: 2002
Revisada el 24 de marzo de 2004



2 Leatherman de 10

Sinopsis:

Unos universitarios que viajan por Norteamérica en coche deciden hacer un alto en una perdida estación de servicio conocida como "El Museo de Monstruos y Descerebrados del Capitán Spaulding" . Cuando el Capitán les cuenta la terrible leyenda del médico loco Dr. Satán, los jóvenes deciden salir a buscar su tumba, pero durante el trayecto se les estropea el coche y acaban en casa de una familia de psicópatas.

Comentarios:

¡Maldita sea la hora en la que se me ocurrió ir a ver esa mierda y además pagando! La verdad es que cuando la ví anunciar no me esperaba gran cosa, no porque fuera de Rob Zombie, ya que creo que todo el mundo se merece al menos una oportunidad, sinó por su argumento y su no más prometedor trailer .

La película empieza con el Capitán Spaulding, un tipo grasiento pintado de payaso, disertanto sobre alguna gilipollez cuando de pronto entran dos desgraciados a robarle la recaudación de caja a punta de escopeta. Lejos de asustarse, el Capitán empieza a insultarles hasta que aparece de la nada un enano disfrazado de robot que los mata con un palo. Tranquilos, no hace falta que recordéis esta escena, porque no tiene en absoluto nada que ver con el resto de la película.

Después, como quien no quiere la cosa, la acción pasa de repente a cuatro niñatos que están investigando nosequé para un trabajo de la universidad y necesitan información sobre asesinos en serie, van en coche por una de esas carreteras solitarias y la conversación que tienen dentro del vehículo es como para pegarse un tiro. Uno de ellos va leyendo un libro sobre la Familia Manson, nótese el guiño fan de el señor Zombie hacia Charlie M., y dice algo así como: "Qué buenas están estas chicas Manson". Eso, que se note que sois jóvenes y transgresores. Gilipollas. Al cabo de un rato, paran en la gasolinera de Spaulding y éste les da un paseo por su espectáculo: un trenecillo empujado por el enano de antes a través de un túnel que se supone representaba la vida y obra de los más despiadados asesinos en serie de la historia de los USA, pues bien, sólo salen Albert Fish y el Dr. Satán (que además es ficticio) entre música estridente y la irritante voz del Capitán. Ahí sólo faltaba un menda con careta de goma y bambas Paredes repartiendo mamporros con una escobilla del váter para parecerse ya del todo al Tren de la Bruja de mi barrio. Spaulding les explica la historia y linchamiento del psiquiatra-loco-torturador-de-pacientes llamado Dr. Satán y a los chavales no se les ocurre otra cosa que ir a buscar su tumba. Una vez en la carretera tienen problemas con el coche y van a pedir ayuda a casa de lo que resultan ser unos psicópatas. A partir de este punto es cuando la película empieza a tornarse un torbellino lisérgico de imágenes inconexas de otras películas, situaciones aburdas, música chunda-chunda, diálogos aberrantes, más imágenes sin sentido de otras pelis, vestuario kitsch, torturas estúpidas, personajes sin pizca de gancho e iluminación horrorosa. Era como un manual de: "El Expresionismo Alemán es fácil con Rotuladores Carioca". Una frase que me marcó, la hija de la familia a una de las chicas: "¡te voy a cortar las tetas y te las meteré por el culo!". Qué derroche de ingenio y agudez, señor Zombie. El público empezaba a notarse inquieto.

Bueno, una hora más tarde (sí, porque además no es precisamente una peli corta) y después de que se hayan cargado a un par de los chavales, se llevan a los restantes al bosque ¡y los disfrazan de conejos! para sacrificarlos al Dr. Satán. Público: murmuro por aquí, murmuro por allá. Unos intentan escapar pero los matan y la que queda viva cae en el pozo del Dr. Satán que resulta ser la guarida que comparte con sus antiguos pacientes mutilados, el agujero en cuestión es un club fetish con luces ultravioletas, sofá y tele. Público: murmuros cada vez más altos. La chica se adentra más en el discotequil laberinto para encontrar finalmente la salita de fabricar monstruos del Doctor y al Doctor in person, que no es más que un señor esquelético con pelo blanco, máscara anti-gas y ropa de cuero que hace cosas raras con los brazos. Público: la gente ya habla como si estuviera en un bar y comentan la peli entre ellos, las reacciones no son muy buenas y hasta temo represalias contra la pantalla y la taquillera. Entonces sale un monstruo que recuerda mucho a Bane de Batman y Robin que se pone a perseguir a la chica-conejo por el laberinto, pero ésta le da esquinazo y sale del agujero, se pone a vagar por el desierto y se acerca un coche: el Capitán Spaulding que pasaba por allí. La recoge y le dice que la pondrá a salvo pero de repente ¡pam! aparece en el asiento de atrás uno de los psicópatas de antes, un tal Otis, y le va a dar una puñalada trapera pero ¡norl! porque resulta que era un sueño (Os juro que en este punto hubo un chico que dijo: "¡agh!") y que en realidad está atada a la camilla del Dr Satán en medio de otra sesión de música chunda-chunda, luces raras y planos más extraños todavía. ¡Bravo!

A la salida, un chaval le preguntó muy en serio a su novia si podía pedir el reembolso de la entrada. Me parece que es la primera vez que salgo cabreada de ver una peli de terror, esta película no da ni miedo ni risa ni nada, lo único que provoca es indignación y arrepentimiento por haber gastado dinero en verla. Le he puesto 2 Leatherman porque hay momentos en los que la música no está mal y porque supongo que Rob Zombie hizo una peli para él y para sus fans, no para el resto de la población mundial y creo que es culpa mía el no haber previsto que sería un videoclip largo.

He oído que está preparando la segunda parte, y que se llamará: La Casa de los 2000 Cadáveres. ¿Por qué no se dedica a grabar discos, que es lo suyo?

Conclusión:

Una película hecha por y para Rob Zombie y sus más acérrimos fans, a los demás os recomiendo que no perdáis el tiempo con esta basura.

La Noche del Terror Ciego

Título Original: La Noche del Terror Ciego
Año: 1970
Revisada el 27 de septiembre de 2004



3 Leatherman de 10

Sinopsis:

Una mujer llega a Lisboa por motivos de trabajo y allí se encuentra a una antigua compañera de internado, la cual va acompañada por su novio. Los tres deciden pasar unos días en un parador de turismo pero, durante el viaje, una de las chicas se escapa para pasar la noche en una abadía maldita. Ah, también hay zombies ciegos chupasangres templarios por el medio.

Comentarios:

¡Qué desperdicio! Acabo de terminar de ver este pastel ahora mismo y lo cierto es que han sido noventa minutos de pura agonía. Estupenda decisión la de ver una película de terror setentera hispano-portuguesa.

La historia empieza con el encuentro casual entre Bette (Lone Fleming) y su antigua compañera de internado Virginia (María Elena Arpón). Mientras están con el tenemos-que-quedar-ya-te-llamaré típico, aparece el rollete de Virginia, Roger (César Burner), que enseguida se muestra interesado en Bette y entre los tres acuerdan irse de vacaciones a un parador.

Durante el trayecto en tren, Roger se muestra muy pegajoso con Bette y Virginia, en un arranque de celos, se levanta y se va. Para consolarla, Bette le recuerda que es su mejor amiga y se nos presenta un flashback de las dos chicas en el internado. Exacto, una escena lésbica, pero no os emocionéis porque lo más hard que se ve es un beso muy casto y un tocamiento de rodilla. Nada más. En fin, después de esta escena a la gilipollas de Virginia no se le ocurre otra cosa que saltar del tren en marcha para pasar la noche en una abadía en ruinas con la única compañia de templarios zombies cachondos.

Al día siguiente, Bette y Roger van a una funeraria a identificar el cadáver desangrado de Virginia y se encuentran con un embalsamador que se descojona cuando destapa cadáveres (no me preguntéis por qué porque no lo sé). Por la noche, Virginia se reanima y le chupa la sangre al embalsamador Risitas. Como apunte a pie de página os digo que es de sobras conocido que los cadáveres reanimados son perfectamente capaces de confeccionarse bikinis con sábanas. En este punto, Roger y Bette se embarcan en una disparatada búsqueda de los asesinos de Virginia que los lleva a la abadía maldita junto con un traficante y su guarrilla.

Lo de los zombies de esta película tiene delito: se trata de caballeros templarios satanistas que son ejecutados por la población y luego cegados por cuervos, pero que al haber descubierto la fórmula de la vida eterna, se dedican a levantarse cada noche para buscar la sangre de jovencitas (tontos no son), con la ayuda de su oído porque no ven, a lomos de sus caballos zombies. Además de lo absurdo de su origen, estos engendros son lentos como caracoles y para más inri, cuando cabalgan lo hacen a cámara lenta.

He llegado a contar hasta un cuarto de hora sin diálogos y, cuando los había, solían ser deplorables. Los actores son lamentables, todos y cada uno de ellos. Por ejemplo, cuando a uno de los personajes están a punto de rescatarlo de las garras (de plasticucho) de los templarios, le entra como una especie de ataque súbito de apoplejía. Y todo para alargar la película, ¡bah!. La música es simplona y la iluminación no es que sea como para aullarle a la luna, precisamente.

Le he puesto 3 Leatherman y no 1 porque salen una fábrica de maniquíes y a mi los muñecos me dan asco.

Conclusión:

Un ritmo exasperante y efectos especiales de baratillo, ni la ortopédica escena lésbica ni los cutrezombies consiguen salvar a esta basura de la pira. Echadle un vistazo sólo si os gustan con delirio las películas de miedo tontorronas hechas en casa, de lo contrario absteneos.

House Of The Dead

Título Original: House Of The Dead
Año: 2003
Revisada el 14 de mayo de 2004



2 Leatherman

Sinopsis:
Unos estudiantes de instituto se dirigen a una rave en una isla desierta pero cuando llegan, ven que la fiesta ha sido violentamente suspendida por un ataque zombie. Basada en el popular shoot’em up de Sega.

Comentarios:
-AVISO: ESTA PELÍCULA NO ES UNA COMEDIA-
He oído hablar mucho y muy mal de este film, así que cuando por fin llegó a nuestras pantallas decidí ir a verlo para comprobar por mí misma cuánto era de malo y para echar unas risas. Estaba claro que no sabía dónde me estaba metiendo. Bueno, vamos allá.

La historia está explicada en flashback con la voz en off de Jonathan Cherry (Destino Final 2) que estaba en la rave esperando a sus colegas. Por lo visto, cinco amigos suyos, con treinta años bien cumpliditos, perdieron el barco que les iba a llevar a una rave en una tal "Isla de la Muerte". El grupo convence al Capitán Kirk –jo jo- (Jurgen Pochnow) y a su colega para que los lleven. La extraña fiesta era más bien un picnic de empresa porque, aparte de estar patrocinada por Sega, los que estaban allí parecían los padres de los estudiantes. Por cierto, no voy ni a contar el número de veces que hay planos de tetas totalmente gratuitos. Cuando el grupo llega a la isla, se dan cuenta de que la rave ha sido abandonada y de que no queda ni un alma. Lo normal es preocuparse si uno llega a lo que se supone será la fiesta del siglo y se encuentra con que todo está preparado pero no hay nadie, pues no, lo que hacen es montarse una fiesta particular a pesar de las advertencias de la única persona con dos dedos de frente en todo el reparto: Alicia (Ona Grauer). En fin, en esto que los zombies les atacan, huyen y se refugian en una chabola para encontrarse con el narrador y un par de compañeros más, de los cuales uno dice que lo ocurrido era como "una película de Romero. Ya sabéis: Noche, Amanecer y Día". ¿Acaso pretendían darle seriedad y prestigio a la película con esta frase gratuita? ¡Más quisieran que esta basura tuviera algo que ver con Romero!

Debería mencionar que durante todo este tiempo se nos ha ido bombardeando con fragmentos del videojuego homónimo a todo volumen. Había visto videojuegos con clips de películas, pero ¿películas con clips de videojuegos?. Me explico: cuando alguien disparaba a un zombie, en lugar de enfocar al bicho siendo acribillado, ponían la escena correspondiente en el videojuego – letrerito de “reload” incluído-. Os preguntaréis quién ha sido el responsable de esta espantosa idea, pues el director: Uwe Boll. Si buscáis la palabra "inepto" en el diccionario os saldrá su foto. Algunas veces los clips del videojuego eran cortinillas, pero otras aparecen sin ninguna razón. Tuve la impresión de que lo que quería era convencer a la gente de que estaban viendo una película basada en un videojuego.

Los zombies tampoco aportaban nada positivo a la película; algunos estaban muy descompuestos y otros bastante frescos. Algunos morían de un tiro en la cabeza o en el torso y otros no. Estos zombies nadan, bucean, corren, dan volteretas en el aire... Uno de ellos hasta escupe ácido. La técnica del “bullet-time”, es decir, cámara lenta con rotaciones de 360º rollo Matrix, se utiliza de forma gratuita tantas veces que roza lo absurdo e induce al mareo. Mientras la banda sonora escupe música tipo Prodigy y hip hop, se nos enseñan secuencias en bullet-time de cada uno de los personajes mientras disparan ráfagas de balas y demuestran lo que han aprendido en un cursillo de verano de tae kwon do.

Para hacer este espectáculo aún más bizarro, el director nos deleita con otra gran táctica de cosecha propia: “las muertes tipo Game Over”. La acción se para cuando un personaje muere y entonces otro larguísimo travelling circular con un filtro rojo sobre la lente nos muestra a la persona en cuestión, lo que significa que ha palmado. ¿De qué van todos estos montajes? Cada vez que muere un personaje se nos presentan los acontecimientos anteriores a modo de flashback rápido y cuando esto pasa en medio de una escena de acción os aseguro que confunde bastante.

Al cabo de un rato hay un flashback en tono sepia que nos enseña al malo navegando en un galeón español, entonces entra en escena un tío gordo y barbudo vestido de pirata de Port Aventura y le observa con una actitud como de Benny Hill. Aquí es cuando me enteré de que el malo (que era un cura español o algo así) llevó a cabo una técnica de reanimación para vivir eternamente, ya que vemos en las escenas siguientes una versión recauchutada del mismo hombre espiando mudo todo lo que pasa en la isla desde detrás de unas ramas.

Por supuesto, el froti-froti también tiene cabida en este pseudofilm. Lo único que hacen los actores es correr a cámara lenta, intentar poner cara de chungos cuando empuñan una pistola o parecer tristes cuando un compañero muere. Espero no tener que verlos en ninguna otra película nunca más. Los múltiples agujeros del guión se han rellenado con diálogos estúpidos y voces en off y la banda sonora consta de techno pastillero, rap y música de organillo. Los efectos de maquillaje no son nada del otro mundo pero los he visto peores.
Al final, la voz en off del chaval del principio pregunta: “¿Es esto el principio o el final?”, espero sinceramente que sea el más absoluto de los finales.
En realidad le iba a poner 1 Leatherman a esta peli, pero me gustaría ahorrar esta puntuación para películas realmente especiales. Le doy 2 Leatherman porque al fin y al cabo fui a verla por mi cuenta y riesgo, es decir, que me lo tengo bien merecido. Lo peor es que ni siquiera me hizo reir como pensaba.

Se me olvidaba, Uwe Boll está actualmente rodando la versión cinematográfica de Alone In The Dark, ¿por qué nadie le da una paliza?.

Conclusión:
La antítesis de la recientemente estrenada Amanecer De Los Muertos. Esta basura no es más que un bizarro ejercicio de idiotez e ineptitud cinematográfica. Evitadla, pero si os pica la curiosidad, esperad a que la vendan en la Fnac a 5 EUR o menos.

Hostel

Título Original: Hostel
Año: 2005
Revisada el 5 de abril de 2006



6 Leatherman de 10

Sinopsis:
Tres jóvenes que están de turismo mochilero/sexual por Europa van a parar a un albergue eslovaco. Por desgracia caen en las garras de una organización dedicada a torturar y asesinar extranjeros por diversión.

Comentarios:
Cuando fui a verla, apenas sabía nada de esta película. Sólo había visto un teaser y me pareció que sería como Saw, pero finalmente ha resultado ser aún más dura.

Al principio "Hostel" es como una versión actualizada de cualquier película de destape a lo Pajares & Esteso; tetas y culos a montones. Dos estudiantes norteamericanos, Paxton (Jay Hernández) y Josh (Derek Richardson) junto a Oli (Eythor Gudjonsson), un islandés al que acaban de conocer, se encuentran en Amsterdam con la intención de sacarle todo el jugo al vicio nocturno, esto es: chicas, alcohol, drogas y más chicas. Cuando regresan al albergue donde se alojan se encuentran con que se les ha pasado la hora y no les dejan entrar, pero un vecino les llama y les invita a subir a su casa. Allí, el joven, un tal Alex, les dice que si quieren disfrutar de las mejores chicas de Europa tienen que ir a Eslovaquia, para reforzar la sugerencia les enseña fotos de los bombones que supuestamente van a encontrarse los tres turistas en la dirección que Alex les ha dado. Lo siguiente que se ve es a Paxton, Oli y Josh montados en un tren de camino a Bratislava.

El albergue en cuestión se encuentra a las afueras de un pueblo a kilómetros de cualquier núcleo urbano, de hecho los chicos están en un sitio tan diferente de sus casas que lo mismo podrían estar en Urano. Si se me permite un inciso diré que el director, Eli Roth, ya jugó con el aislamiento en su anterior película, Cabin Fever, al situar la acción en medio de los vastos bosques norteamericanos. Bueno, a lo que iba, Paxton y los otros llegan al albergue y se lían con la recepcionista y sus dos compañeras de habitación. La cosa empieza a torcerse cuando a la mañana siguiente Oli desaparece, Paxton y Josh lo buscan por todo el pueblo sin resultado hasta que el mismo Josh se esfuma. En la siguiente escena vemos al pobre Josh padeciendo lo que podría ser una escena de Bricomanía salida del Infierno. Sólo queda Paxton para averiguar el paradero de sus compañeros de viaje.

Reconozco que esta película ha tocado, que no pasado, mi umbral de resistencia. He visto muchas barbaridades en el cine, pero "Hostel" tiene algo, una atmósfera cruel, que la hace especialmente desagradable. Me dio mucha pena la chica japonesa, ya entenderéis por qué.

Conclusión:
No apta para todos los estómagos. Id a verla si os gustan las películas sobre crueldades sin piedad porque no os dejará indiferente.